En el nombre de Lamine Yamal, la gran estrella de la Liga del Barça

“Notó un dolor, después se le pasó. Y lo volvió a sentir cuando chutó el penalti. La primera vez que te pasa no sabes bien lo que es”, cuentan desde su entorno cómo vivió Lamine Yamal su primera lesión muscular. Un problema que, como le advirtieron los médicos del Barcelona, requiere de máxima prudencia: este tipo de lesiones tiene cerca de un 30% de recaídas. Pero el canterano busca al menos mantenerse en ritmo de entrenamiento mientras no pueda trabajar el tren inferior de cara al Mundial. “De él se dirá lo que se dirá, pero es un profesional. Llega a la Ciudad Deportiva a las 10 de la mañana, entrena y come aquí. No sabemos si llegará a ser todo lo que dicen que puede llegar a ser, pero él tiene las cosas muy claras. Es un gusto hablar con Lamine”, comentan desde la dirección deportiva del Barcelona.

Este análisis resume el año de Lamine Yamal. Por un lado, está la presión mediática que rodea constantemente al 10, a menudo alimentada por un chaval al que no le incomoda la fama, al contrario. Habla de las expectativas que existen sobre el futuro de un jugador de 18 años que, en realidad, ya es presente: antes de su lesión era el futbolista más utilizado por Flick (3.702 minutos). Tiempo suficiente en el campo para convertirse en el jugador más determinante del Barcelona en la campaña: 24 goles y 18 asistencias en 45 partidos. Pero, por último, la reflexión que emerge de las entrañas del equipo de Flick destaca la personalidad de Lamine Yamal: “No es el típico futbolista que solo habla de fútbol. Es un tío al que le gusta vivir la vida: le gusta conocer, le gusta salir, le gusta la broma, le gusta estar con sus amigos”.

Y así mezcla sus días, entre la exigencia máxima por coronarse como el mejor de todos y el disfrute de la vida. Tras una campaña 2024-2025 exigente, en la que comenzó levantando la Eurocopa en Berlín y terminó con el triplete nacional (Liga, Copa y Supercopa) con el Barça, Lamine quería visitar distintos lugares (Costa Amalfitana, Ibiza, Marbella y Sevilla), pero también aceptó cuadrar en su agenda compromisos comerciales (Shanghái), siempre y cuando pudiera ir a conocer a su ídolo Neymar a Río de Janeiro.

El azulgrana, de 18 años, se mueve entre la exigencia máxima por ser el mejor jugador de todos y una personalidad que le sitúa siempre en el foco mediático.

El 25 de abril, en el partido ante el Getafe, Lamine Yamal sufrió una lesión en el bíceps femoral de la pierna izquierda que lo apartó de la recta final de la temporada. El servicio médico azulgrana le explicó que, en la primera etapa del tratamiento, podía hacer reposo en casa. Solo debía aplicarse hielo en la zona lesionada, una dolencia que llegó a poner en duda su presencia en el Mundial, que para España comienza el 15 de junio frente a Cabo Verde. Lamine estará en la máxima cita del fútbol. Sin embargo, las estimaciones marcan que podría regresar a jugar en el segundo duelo de la fase de grupos, ante Arabia.