El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, pidió el fin de semana al presidente de los Emiratos Árabes Unidos, Mohamed bin Zayed, que desmintiera una reciente información del periódico Haaretz según la cual le había advertido de un inminente ataque de Hamás, poco antes de los atentados del 7 de octubre de 2023. El jefe del Ejecutivo israelí viajó expresamente el domingo a Abu Dabi con ese objetivo, según la cadena de televisión local Canal 12. Ambos se reunieron en el aeropuerto de la capital emiratí, donde Netanyahu reclamó al jeque “apoyo moral” en un encuentro de alrededor de una hora.
Netanyahu pidió a Bin Zayed que negara la alerta. El primer ministro israelí lleva semanas desmintiendo esa información, que supone un duro golpe político para él en plena campaña para las elecciones del 27 de octubre. Los sondeos muestran que su partido, Likud, ha perdido mucho apoyo y en este momento, ni siquiera con alianzas podría llegar a reunir la mayoría de escaños en el Parlamento.
Consultadas por Haaretz, las autoridades emiratíes han declinado hacer comentarios sobre la reunión, limitándose a señalar que mantienen “líneas de comunicación abiertas y directas” con Israel y que comparten “toda la inteligencia relevante”. Tampoco se ha pronunciado al respecto el Ejecutivo israelí.
A principios de mes, el diario israelí informó de que el presidente emiratí había llamado a Netanyahu semana y media antes de los ataques del 7 de octubre. En la conversación, de 45 minutos, advirtió explícitamente a Netanyahu de que el líder de Hamás en Gaza, Yahya Sinwar, asesinado en un ataque israelí en octubre de 2024, planeaba una gran operación contra Israel. El primer ministro reaccionó con relativa calma, según Haaretz, y no informó a los jefes de las fuerzas de seguridad sobre la conversación.
Netanyahu sí ha reaccionado este lunes a las informaciones publicadas el domingo sobre un aviso similar de parte de Egipto, cuyo jefe de los servicios de inteligencia habría llamado al primer ministro 11 días antes del 7 de octubre.
“El primer ministro nunca se ha reunido ni conversado con un jefe de inteligencia de un país extranjero sin la presencia de sus contrapartes israelíes”, ha dicho el primer ministro en un mensaje en la red social X (antes Twitter, asegurando que todo es una “campaña vil y mentirosa” destinada a terminar con su mandato.
“Detrás de estas calumnias falsas también están países y actores extranjeros hostiles, incluidos países árabes, con el objetivo de derrocar al Gobierno de derecha de Netanyahu y reemplazarlo por uno de izquierda que se retiraría de Gaza, Líbano, Siria y Judea y Samaria [nombre que el Gobierno da a Cisjordania] y establecería un Estado palestino”, agregó el primer ministro.






